Poner en marcha tu proyecto o
negocio es solo el primer paso a una forma de vida apasionante, pero también de
mucha responsabilidad y cuidado.
No solo es crear tu pagina
web, alquilar oficinas o abrir tu tienda de productos innovadores. A decir
verdad muchas buenas ideas y proyectos sesgan su visión y solo viven el
momento, como un adolescente enamorado.
Especialistas han dado a los
negocios una sentencia de muerte. Hay quienes estiman que más de 80% de las
nuevas empresas mueren antes de los dos años. Otros reducen la expectativa de
vida a sólo seis meses.
Norma González, fundadora de
la organización Red Conecta, y Carlos Acosta, presidente de Reinventa
Incubadora de Ideas, coinciden en que los principales errores que pueden llevar
a la quiebra y muerte de un negocio están relacionados con una mala
administración y fallas en la conformación del equipo de trabajo. A
continuación, te enlistan algunos.
1. Desconectarse de los
clientes
Desde el primer momento en que
se planea un negocio se tiene que hacer en función de los clientes.
“Si desde la planeación no te
internas a entender tu mercado, no vas a saber muy bien qué pasa. Ni siquiera
vas a tener hipótesis para entender porqué tu negocio no está funcionando”,
dice Norma González.
Para lograrlo, la fundadora de
la organización Red Conecta -dedicada a apoyar el desarrollo de empresas-
recomienda tantear el terreno, es decir, hacer entrevistas o grupos focales que
revelen si realmente los clientes potenciales están dispuestos a aceptar el
producto o servicio. “Desconectarse de los clientes es no conocer tu mercado.
Eso te llevará a la quiebra”, afirma la especialista.
2. No tener aliados en el
desarrollo de tu negocio
Conformar un buen equipo de
colaboradores internos y aliados externos es clave para el éxito de un negocio.
El emprendedor debe rodearse de proveedores, incubadores y contadores valiosos
que apoyen en su tarea diaria, si no lo hace la quiebra es inminente.
“Para un emprendedor es muy
importante no olvidarse de que tiene que estar muy bien orientado hacia adentro
y hacia fuera. Debe hacer un buen click con la persona que lo va a ayudar. El
proveedor, como el cliente, también es un aliado”, dice Norma González.
3. No tener en orden los
controles financieros
Un emprendedor que no sabe qué
y cuánto vendió está firmando su sentencia de muerte. De acuerdo con Norma
González, el registro administrativo debe ser una disciplina rígida.
“Si no haces eso sin duda
quiebras, porque no sabes que dinero es tuyo, de tu personal o de tus
proveedores”, asegura.
Carlos Acosta, presidente de
Reinventa Incubadora de Ideas, afirma que la “mayor parte de los emprendedores
nunca hacen cuentas y nunca anticipan el costo de generar un proyecto. Por ello
hay muchos proyectos que se quedan a media o nunca ven la luz del día”.
Además de los registros de ventas,
los especialistas recomiendan contar con ciertos controles verificadores como
un calendario de producción y un registro de la mercancía.
4. Gastar más de lo que
puedes
“Un emprendedor tiene que ser
fundamentalmente austero, si no lo es el negocio terminará”, dice Norma
González.
A pesar de su situación, el
emprendedor debe entender que no puede pagarse un sueldo alto, cambiar de coche
continuamente o gastar mucho. Por ello, la especialista recomienda priorizar
los gastos.
5. No invertir en
innovación
No todos los ingresos del
negocio deben irse a gasto corriente. La inversión en innovación y protección
del capital intelectual de la empresa es básico para que un negocio perdure.
“No invertir en este aspecto
no te va a llevar a la quiebra tan rápido, pero sí lo hará a mediano o largo plazo”,
dice Norma González.
Los dueños de empresas
pequeñas tienen un trabajo muy desafiante. Muchos propietarios se deciden por
una industria porque se ajusta a su pasión o a algo en lo que son buenos. Lo
que muchos emprendedores no comprenden es que se necesita mucho más que ser
bueno en una industria en particular para llevar adelante un negocio.
La mayor parte del tiempo, los
emprendedores suelen cumplir muchos roles: visionario, desarrollo de productos,
publicista, contable, secretario, conserje y más. Es por esto que el sentirse
abrumado es algo que puede ocurrir en cualquier momento.
La mayoría de las empresas que
no son rentables experimentan problemas serios en la forma cómo organizan el
trabajo diario. Esto se puede observar en negocios donde los trabajadores
asumen tareas que no les competen, o bien, nadie sabe que es lo que tiene que
hacer.
Se entiende por organización
el proceso de ordenar y distribuir el trabajo, la autoridad y los recursos
entre los miembros de un organismo, de tal manera que estos puedan alcanzar los
objetivos de mejor manera.
Por ello, una buena organización en la empresa es
fundamental para conseguir las metas propuestas. Estos son algunos pasos para
lograrlo:
1. Tener claro los
objetivos.
El primer paso para darle una
estructura a su empresa es tener bien definidas la misión, visión y objetivos a
alcanzar y comunicarlos correctamente al resto de sus miembros. Deben se
sencillas, entendibles y fáciles de memorizar. Una vez claros estos aspectos,
se podrá definir qué funciones o tareas son claves para lograr los objetivos
propuestos.
2. Tener claros los
recursos de la empresa.
El segundo paso consiste en
examinar a sus trabajadores: ver cuántos y quiénes son, si está empezando, ver
cuantos necesita y cuales son sus capacidades y talentos. También deberá tener
claras las herramientas con las que cuenta su empresa para lograr sus
resultados, para así minimizar sus costos.
3. Haga una lista con las
actividades a realizar.
Una vez claros los objetivos a
alcanzar y los recursos, haga una lista de las actividades o tareas de la
empresa. Defina cuáles son prioritarias y cuáles dependen de otras, así como
cuántas personas son necesarias para ejecutar cada actividad. Por ejemplo, si
se trata de una empresa de delivery, deberá apuntar las tareas necesarias para
un buen servicio, como recepción de llamados, despacho de los productos,
servicio post-venta, etc. Lo importante es que no quede ninguna tarea fuera.
Puede consultar a otros empresarios del rubro para ver cómo ha estructurado su
negocio y tener una idea al respecto.
4. Divida estas actividades
en unidades.
Especifique en que consisten,
cuánto tiempo se necesita para ejecutarlas y cuáles son los objetivos de cada
una, en concordancia con las metas finales de la empresa.
5. Asigne cada actividad a
la persona idónea.
Elija a la persona que podría
ejecutar de mejor forma cada tares, según sus habilidades, conocimientos y
motivaciones. Escoger a la persona correcta es fundamental para lograr los
resultados esperados, por lo que no se apresure en hacerlo. Asegúrese de que
sus empleados han comprendido perfectamente lo que se les pide y están de
acuerdo.


0 comentarios:
Publicar un comentario