El SLOGAN, es la frase que
marca la diferencia. La palabra slogan
viene del gaélico escocés y significa “grito de guerra”. Un slogan -o eslogan-
es una frase que identifica a un producto o servicio. Esta frase compone uno de
los elementos más poderosos del marketing pues motiva, de manera efectiva, a la
recordación de la marca y a su diferenciación de la competencia.
Según Wiki: Un lema
publicitario o eslogan (anglicismo de slogan: lema) es una frase memorable
usada en un contexto comercial o político (en el caso de la publicidad) como
expresión repetitiva de una idea o de un propósito publicitario para resumirlo
y representarlo en un dicho. Los slogans
intentan transmitir y crear una filosofía de marca, y contribuirán notablemente
a las estrategias de branding. Un buen
slogan nace sin forzar, y si no sirve es porque existe una gran saturación de
mensajes publicitarios a modo de frase, y el slogan creado no puede ser UNO MÁS.
El buen slogan debe ser corto,
original e impactante. Para conseguirlo,
se utilizan todos los recursos estilísticos al alcance del redactor:
onomatopeya, aliteración, contraste, rima, etc. También son muy utilizados los
juegos de palabras puesto que obligan a hacer un esfuerzo adicional al oyente
que permite fijarlo mejor en su memoria. El espectador, además, los considera
ingeniosos por lo que no los rechaza de inmediato. El mayor éxito de un eslogan
es que los consumidores lo repitan.
No subestimes el poder de
un Slogan
Subestimado por muchos, el
slogan es una herramienta de marketing que usado inteligentemente puede ser el
factor diferenciador para el éxito del negocio o producto.
Utilizado estratégicamente por
políticos, religiosos, deportistas y por grandes empresarios un buen slogan ha
demostrado ser como un imán de clientes. Hoy hablaremos de cómo crear un slogan
que venda.
Por definirlo de alguna forma
sencilla, un slogan básicamente es una frase corta que transmite la idea
principal que diferencia tu producto o empresa de una forma muy impactante.
Un buen slogan transmite el
espíritu de tu negocio y la personalidad de tu marca, y permite al consumidor
asociar en pocos segundos la misma a un concepto que representa un beneficio
único para él.
Sin embargo, el verdadero
éxito de un buen slogan reside en su efectividad para posicionarse en la mente
de los consumidores y que estos lo adopten “inconscientemente”.
Hacer un buen eslogan no es
fácil y de echo existen empresas de publicidad que se dedican a brindar este
tipo de servicios que en conjunto con una estrategia de marketing te ofrecen
ese elemento que puede incrementar significativamente tus ventas.
Beneficios
Típicamente, el objetivo de un
buen slogan es vender, proclamando que el producto que anuncia es de buena
calidad, haciendo hincapié en sus beneficios y demostrando que es el más
adecuado para el consumidor. Es por ello que el slogan tiene un importante rol
en los resultados financieros de un negocio.
Aspectos de un buen Slogan
para tu negocio o producto:
Declara verazmente los
principales beneficios de un producto o marca.
Destaca las diferencias entre
tu producto y el de otras firmas.
Es difícil de olvidar, se
adhiere a la memoria, especialmente si se acompaña con instrumentos
nemotécnicos como estribillos, ritmos, imágenes o secuencias de anuncios
televisivos.
Te ayuda a generar una
personalidad distintiva respecto al resto.
Da una impresión creíble, y no
exagera.
Logra que el consumidor se
sienta bien
Es capaz de generar un deseo o
necesidad en la persona.
¿Cómo generar un buen
slogan?
Para elegir esas cuatro o
cinco palabras que conforman tu grito de guerra será necesario que conozcas tu
mercado, productos y también tu competencia. Dichos aspectos están articulados
en tu Estrategia de Marketing.
Los slogans extensos generan
numerosos conflictos, tanto desde un punto de vista gráfico como semántico.
Aplicar un slogan extenso en tamaño es gráficamente complejo y perjudicial para
la apariencia de la pieza a diseñar.
Durante el proceso de diseño
de tu logotipo, la inclusión del slogan impacta en la disposición del diseño.
Un slogan extenso obliga al diseñador a adecuar el tamaño del nombre de empresa
para mantener su prominencia. Consecuentemente, el imagotipo -elemento incónico
o gráfico que sirve de apoyo a la marca- debe proporcionarse al nombre y al
slogan. Como resultado, este imagotipo queda condicionado por el slogan, en
lugar de ser diseñado para comunicar el concepto de su empresa o el producto.
Por otro lado, un slogan
extenso no genera el impacto buscado, porque incrementa su complejidad
lingüística y sintáctica. El slogan se convierte en un objeto de desciframiento
que acentúa la mediatización propia del lenguaje, condicionando la libertad de
acción. Al desviarse el foco de atención del logotipo al slogan, la idea atrás
del slogan devora al logotipo.
Finalmente vale recordar que
la creación de un slogan exige consideraciones y definiciones previas.
Si no dispones de un slogan al
momento de generar una pieza de comunicación, es preferible no incluirla en
ella. De este modo, te evitarás correcciones posteriores y desperdicio de
impresos. Lo más importante es que tus clientes no vean un cambio en el mensaje
que generalmente has usado, lo cual denotaría improvisación y falta de
profesionalismo.
Tips para crear un buen
slogan
Un buen eslogan debe contener
máximo ocho palabras, debe identificar claramente al producto o servicio, y
resaltar los beneficios que lo hacen especial. Es una frase que atrapa, define
y sintetiza en pocas palabras la idea conceptual de tu producto o servicio.
A continuación te damos
algunos consejos al momento de pensar en tu nuevo slogan:
• Destacar tus propiedades
respecto a la competencia
Piensa en ¿cuáles son los
elementos que no disponen los productos o servicios de la competencia? y crea
una frase que lo represente.
• Original y conciso
Usa metáforas, imágenes,
rimas, ritmos y otros elementos para crear un slogan difícil de olvidar.
Un buen recurso son los juegos
de palabras. También puedes valerte de frases populares y darles un giro, para
adecuarlas a tu producto.
Considera que desde el punto
de vista del marketing, un eslogan extenso no genera el impacto deseado, porque
incrementa su complejidad lingüística y sintáctica. Por eso, si no es breve y
recordable, no es un slogan.
• Hacer que la marca rime
con el eslogan
Es una técnica que ha tenido
mucho éxito, se le denomina rima de “marca incorporada”, y consiste en que la
marca del producto rima con la frase.
• La marca como concepto
implícito
En este caso el eslogan va
“sin marca incorporada” y está implícito en la marca. Un buen ejemplo es:
Desayuno de campeones (Corn Flakes de Kellog's)
• Resumir qué hace la marca
“Si es Bayer, es bueno” es un
eslogan que representa exactamente qué hace la marca e incluso describe el
beneficio objetivo que se promete.
No olvides que para
desarrollar un eslogan exitoso debes tener un amplio conocimiento del negocio
que quieres promocionar, manejar bien el lenguaje publicitario y el giro en que
te mueves.
Observa la competencia y otros
slogans insignes que te ayudarán de mejor forma a crear el tuyo propio.



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